martes, 20 de noviembre de 2007

For the feeling of wanting nothing more

oh darkness filled the sky as pools of water filled your eyes
they sparkled like phosphorescence in the bay
although our lips barely touched i have never felt so much
and id really like to feel that way again oh oh when?

i walk through the streets and memorize the city
i count every light until i reach the shore
sometimes i close my eyes and youre not very pretty
sometimes i cant believe ive had those thoughts before

we pulled a boat down to the dock and stole two steady oars
i pushed you off into the dark acrisius favours
and from above the great abyss
you threw pennies in and wished for the feeling of wanting nothing more more more more

i walk through the streets and memorize the city
i count every light until i reach the shore
sometimes i close my eyes and youre not very pretty
sometimes i cant believe ive had those thoughts before

sometimes i close my eyes and hope that i can keep away all the darkened skies


AAAAAAAAMO esta cancion... la voz de esa mujer es orgasmica... y lo que dice me gusta mucho...


memorize the city... de the organ (diosas orgasmicas)


y hoy no mucho que decir... barona se acerca... junto con sadica rohen, elodia y carnival...

hoy no me asustan, demasiado feliz... a ver mañana...


hoy las cosas si tienen sentido y las ramas de los arboles sostienen el cielo, esta fresco y parece que hoy si me puedo acostar en el suelo y ver el techo, esta bien


RelaxedPopeSlapper
Carlos

lunes, 12 de noviembre de 2007

Ositos!!!


No, no son akasha y osam...
Y espero no estar violando derechos de autor porque esos los robe bien padre y ni recuerdo de donde... bueh... me gustaron!!!
Luego pongo mas cochinadas y cosas del papa...
Carlos
BeanyBabyPopeHugger

Life goes on...

Años sin estar por aqui... bueno no... pero si meses... y ni era por escuela, ni por pereza ni por falta de inspiracion, si no simplemente por que si...

Eso es dificil de definir, supongo... pero asi fue... se tratan de cerrar circulos, pero al parecer estos se vuelven espirales que no se van a dejar cerrar, y asi de sencillo, no se puede hacer nada al respecto. Puedes ir en contra de esto y tratar de nadar en contra de la corriente para golpearte con los demas objetos y personas que ya fueron atrapadas por el espiral, o puedes dejarte llevar y disfrutar el viaje, pues pasaras por lugares similares, pero no por el mismo, veras a personas parecidas, pero no a las mismas, y te romperas los dientes al caer al fondo del espiral... pero por ahora no me importa... estoy optimista... y eso vaya que hace falta en epocas de barona.

Les dejo un cosito... a ver que les parece... si si si, con hartas faltas de ortografia... redaccion y lo que sea... pero a ver k... sta medio largo... ñeeeee






Las iguanas y demás bestias dormían sin sueños bajo la bóveda arbórea. El aire denso y vegetal lo impregnaba todo con patrones imposibles de cristales y se condensaba en las garras de las iguanas formando diamantes líquidos.
Las sangrientas flores con su eterna danza de insectos y su fragancia dulzona sumían a las criaturas nocturnas en un sopor parecido a la muerte. El suelo blando despedía vapores de brillos sobrenaturales que llenaban la noche de fuegos fatuos.
El cielo mostraba sus primeras estrellas y el brillo lechoso de la luna lamía las copas de los árboles con su luz falsa, esa blanca luz que pule las superficies despojándolas de sus defectos volviéndolo todo un liso mármol. El claro que se formó tras la caída del árbol más viejo de la tierra permitía la entrada de la luz lunar, tornando a las plantas y al suelo en figuras místicas que con su fluorescencia ayudaban a los ratones encontrar a sus parejas para luego escapar juntos.

Y la luna descendió. Una figura nunca antes vista, no animal, no planta, no estrella. En silencio doblo sus alas y comenzó a caminar entre las plantas y las bestias durmientes. Así pasaron varios minutos hasta que encontró lo que buscaba, sus ojos se iluminaron, frente a ella se encontraban dos magníficos ejemplares de iguana.
Dirigió una de sus extremidades hacia un árbol cercano y el tronco de este se partió, doblado por una fuerza invisible. El remolino de plumas, hojas y colas formado despertó a todas las criaturas que sobresaltadas cayeron de las ramas creando una mágica lluvia de escamas. La luna sonrió.
Alrededor de ella se encontraban criaturas de todas las especies que la observaban visiblemente extrañados. La luna entreabrió sus labios y de estos broto una música secreta, nunca se había escuchado sonido igual en la selva. Toda la tierra se estremeció visiblemente molesta por esta intromisión y las bestias nerviosamente se dirigieron miradas de alarma. El único sonido que se escuchaba era el de aquella figura albina, nada más se podía escuchar. La tierra había callado.

Las ramas del árbol caído que formaban una pila repentinamente estallaron en llamas, la luna abrió un poco más sus labios y la intensidad del sonido aumento. El olor a madera quemada se entretejió con el del miedo y la fruta podrida formando una densa cortina que lentamente extendía su radio, al centro de este circulo de humo la luna y su hoguera.
Un pequeño lagarto negro salto hacia el centro del circulo, camino un poco hasta quedar a escasos metros de la luna y se alzo en sus patas traseras. El lagarto comenzó a mecerse incapaz de resistirse al exquisito ritmo de esa música espacial. La luna no lo daño, al contrario, el sonido de la música se mezcló con las dulces carcajadas del brillante ser. Al ver esto las demás bestias se liberaron de esa sustancia pegajosa, esa savia dulzona que paraliza a uno cuando tiene miedo. Lentamente el círculo se comenzó a cerrar mientras plumas, escamas, picos y pelos comenzaban a mecerse en torno al nuevo dios.

La intensidad de la música aumento aun más, y los ritmos se comenzaron a volver más y más variados. Las bestias no solo se mecían, ahora giraban vertiginosamente aplastando flores y criaturas mas pequeñas a su alrededor, nadie podía resistirse al canto de la luna.
La luna contemplaba el espectáculo sin cesar su canto cada vez más rico y variado. Los animales luchaban por seguir ese ritmo formando a sus pies un barro con sangre y garras, ninguna bestia quería ser la primera en cesar su danza de alabanza en honor al ser luminoso. Pasadas unas horas, los primeros signos del cansancio comenzaron a volverse evidente entre varios de los presentes. Las frágiles piernas de las aves las obligaron a ser las primeras en retirarse del círculo y sentarse a ver al resto que aun resistía. Gradualmente criaturas de todas las especies se alejaron de la fogata y la luna a contemplar a los pocos que aun se mantenían en pie escurriendo sudor, barro y sangre.
Solo quedaban las dos iguanas. Ninguna de las dos quería detenerse, ambas querían bailar por siempre, rendirle tributo a la luna hasta la muerte. Comenzaron a girar más y más rápidamente desafiándose mutuamente, pero no era suficiente. Aumentaron la velocidad aun más para sorpresa de todos los que los observaban, sus rostros se contraían en una mueca de dolor. Seguían los giros cada vez con mayor intensidad, hasta que una de las iguanas lanzo un alarido al perder su cola, esta se desprendió y cayo entre la multitud para seguirse retorciendo como una gran serpiente. La otra iguana continuó con los giros hasta que sus patas se enmarañaron con la pisoteada vegetación, con un grito perdió sus garras y sus elegantes dedos. Ambas iguanas continuaron con su sangrienta danza mientras a su alrededor las bestias horrorizadas las contemplaban boquiabiertas.
La hoguera ardió aun con más intensidad mientras las iguanas continuaban girando y perdiendo trozos de su cuerpo sin dar señales de que la danza finalizaría. Repentinamente, la luna cerró sus labios y la música cesó. Ambas cuerpos sangrientos detuvieron su danza instantáneamente y cayeron exhaustas en un charco de sangre y piel. La luna se aproximó a los cuerpos que yacían frente a ella y de sus ojos se desprendieron dos lágrimas perfectas que cayeron sobre los cuerpos inertes limpiándolos y dándoles un brillo sobrenatural. La luna cerró sus ojos y nuevamente se elevo al cielo dejando a las sorprendidas bestias y a las dos criaturas luminosas.
El suelo pisoteado y la hoguera eran único testimonio del extraño acontecimiento que había tenido lugar en la selva. Temerosa, una criatura forrada de pelo se aproximó a los cuerpos inertes que ya no eran iguanas. En el suelo, sobre las pieles escamosas yacían los primeros hombres, criaturas sordas al canto de la tierra pero con la música de la luna resonando por siempre en lo más profundo de sus corazones.


Pues si... la vida sigue... y que bueno que existen starbucks, los chismes, los amigos y los abrazos (no en ese orden)


Gracias a los bichos que andan por ahi, especialmente si son aun mas tontos k yo :)


Carlos
LizardPopeKisser